Archive for the ‘cartas’


“Soy una escandalosa”

Querida Enfermera Páncreas,

Le escribo esperando se encuentre usted bien de salud y todos los suyos. Lamentablemente mi situación no es agradable por lo que me remito a usted con la esperanza que sus sabios consejos me puedan guiar.

Mi problema es un poco complicado, he perdido ya muchos novios, que al principio parecen estar bien con mi condición pero, luego de unas semanas se aburren o asustan y me terminan dejando. Tambien me han echado ya de 5 apartamentos por quejas de los vecinos y de uno por que se hizo un corto circuito. Ya no sé qué hacer.

Resulta que no puedo tener un orgasmo a menos que haya mucho ruido: necesito encender la radio, televisores, alarmas y además que mi pareja cante mientras hacemos el amor. También he descompuesto la lavadora al propio para que haga ruido al encenderse y le puse un micrófono al motor de la refrigeradora.

Querida enfermera, por favor ayúdeme antes que tenga que contratar una cimarrona la próxima vez que vaya a un motel.

Atentamente,

La Escandalosa.

**********
Querida Escandalosa.

Definitivamente tu situación es bastante incomodita. Rayando en rídicula, podríamos decir.

Sin embargo, trataremos de darle solución, aunque personalmente creo que hay un factor traumático que probablemente requiera ayuda especializada (yo soy una simple enfermera mal pagada).

Querida amiguita, nadie nace aprendido, pero tampoco nadie vive fornicando (a menos que sea tu profesión). Mira que perder novios, amistades, hogar y sobre todo paz interior por unos cuantos segundos (¿o minutos? si hablamos de minutos, al rato y pruebo su táctica) de placer, no vale la pena. Conseguir apartamentos decentes en estos días, es bastante difícil.

Ahora bien. La queja general (aparte del corto circuito, por supuesto) ¿es por el escándalo que haces con los electrodomésticos, o por el alarido que pegas con el orgasmo? Por que si es por el primero, no hay nada mejor que un buen disco de heavy metal y unos audífonos para disfrutar del mejor escándalo que te podes imaginar sin poner en peligro los tímpanos de toda la comunidad.

Y si es la segunda, te aconsejo que vayas al mercado, te compres una jugosa manzana y te la sampes en la boca a la hora “tatá”. Nadie escuchará nada, y tendrás después un delicioso sabor en tus labios.

Aprovecha ese ímpetu destructor para comenzar una carrera de electrónica o cualquier cosa que tenga que ver con (des) componer aparatos eléctricos. Un corto circuito es bastante peligroso, pero no es cualquiera la que sabe poner micrófonos en refris o que sabe qué moverle a la lavadora para que se descomponga. Al rato y hasta un tallercito te llegás a poner. Ya ves que de cada desgracia, siempre sale algo positivo.

Te recomiendo un frasquito de pastillitas para dormir, para que por mientras se las regales a tus vecinos. Si no te las venden en la farmacia, avísame para pasarte una receta.

Desde el fondo de mi tracto digestivo, con amor,

La Enfermera Páncreas